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EL ÇXAAPUÇ LA OFRENDA A NUESTROS “ÇXIFIS” FAMILIARES ESPIRITUS

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Recopilación realizada por Magali Muñoz a: Rubén Darío Escue Mestizo, Marino Julicue, Arsenio Ascue. Rector y Docentes de la IE Eduardo Santos” CECIDIC.

EL Çxaapuç en las familias

Es una costumbre milenaria de ofrenda a los espíritus de familiares fallecidos, se hace en el mes de noviembre conocido como Çxaapuç Ate (mes de las ofrendas). Este rito de los pueblos indígenas latinoamericanos viene de generación en generación, se hace porque en nuestra cosmovisión todo tiene vida y los que mueren llegan o pasan a otro espacio, de tangibles a intangibles, pero a pesar de esto siguen cerca, pendientes y viven en medio de nosotros.

“Cuando las personas mueren llegan hasta un lugar donde lo recibe un espíritu mayor para que pase a otro mundo, al llegar el primero de noviembre les da permiso para que visite las familias, se vienen todos y cuando regresan les pregunta si les hicieron la ofrenda, sino, ya no le dan más permiso por que los han olvidado”
“Los mayores que conservan la tradición lo realizan en su misma familia si ha muerto el papá, la mamá, hermanos, u otro familiar preparan los alimentos para esas personas, desde las seis de la tarde empiezan a servirles.”

“Se preparan uno o más alimentos que les gustaban, también bebidas ya sea la chicha o el aguardiente, las frutas, dulces, mecato, la coca si acostumbraban a mascar, billetes, velas para alumbrar durante toda la noche. Para ofrecer se ubican en el centro de la casa o donde más permanecía, cuando van colocando los platos nombran y llaman las personas a quienes les ofrecen: “bien pueda sigan y coman” como si estuvieran en ese sitio presentes. Después de haber servido dejan transcurrir una o dos horas para hacer la invitación por si algunos no han llegado a salen al patio los nombran a cada uno para que sigan. Este llamado es cada dos horas hasta la media noche. Luego se van a descansar y los alimentos servidos deben quedar hasta las 4 o 5 de la mañana”

“Unos dicen que los espíritus llegan en forma de mariposa de color blanco, el tamaño, el color esto lo saben los mayores, las maripositas blancas representan sus espíritus, es por esto que en el CECIDIC se representan con ellas; unos dicen que hacen un sonido, otros como un viento que llega y pasa”

“La ofrenda se puede hacer con acompañamiento en silencio o de acuerdo como era la persona en vida: si era alegre se acompaña con música, si era recochera se habla, echan cuentos, chistes, se vive la alegría con él y de esta manera se acompaña hasta las 2 ó 3 de la mañana, otros se amanecen de acuerdo a la orientación de los de la casa quienes determinan el horario”

Luego de las dos o tres de la mañana viene el compartir de los alimentos, como es suficiente se reparte de cada producto comen y alcanza para que lleven a la casa.
“En algunas familias llevan el médico tradicional, quien es el puente entre lo material y espiritual, él se comunica con el otro espacio y en reunión interna le dice la forma de cómo quiere que la familia continúe haciendo la ofrenda. Otra manera es que mediante los sueños antes y después, de acuerdo a como lo vean si está tranquilo o contento no hay problema se continua preparando la ofrenda como ellos la vienen haciendo, pero, si lo ven sufriendo deben preocuparse por hacer el rito de limpieza en casa, cumplir con el o los deseos que él tenía y hacer el rito del Çxaapuç”.

El Çxaapuç se hace a nivel familiar en cada casa pero no es tan visible, de igual manera en la iglesia se celebra el día delas ánimas o de los difuntos.
Se toma la decisión de rescatar y dar la importancia de este ritual a nivel del municipio para recordar y convocar los espíritus de los líderes y personas de la comunidad para de ésta manera hacerles un homenaje, estar alegres, compartiendo a través de las ofrendas, la música y la danza.

El Çxaapuç en el CECIDIC

En el CECIDIC se hace el ritual colectivo, se preparan durante el día los alimentos, en la noche se llevan las ofrendas y las fotografías de los difuntos a la Tulpa. Los médicos tradicionales se sientan revisan como está la situación, el personal, otros revisan cómo va la ofrenda, a las 7 de la noche los mayores dan la orden que el lugar quede vacío se apagan las luces y pasan los líderes que se quedan al lado de la tulpa mascando coca. Mientras tanto los acompañantes como son tan numerosos salen en fila danzando, acompañados con música muy alegre que llama a compartir la alegría que se ofrece a los que ya partieron. Se reparte la chicha en el recorrido, el cual es determinado y dirigido por un mayor o mayora seguidos por los músicos con el tambor y las flautas. En la danza participan niños, jóvenes, mayoras, mayores, unos danzan otros miran. A las doce de la noche paran la danza para descansar más o menos una hora el mayor que lidera da la señal y vuelven a danzar si hay músicos que acompañen.

Es importante saber que quien participa en la danza debe hacerlo hasta que finalice pues de lo contrario, va a tener problemas en la familia, la huerta y lo que emprenda no lo terminará. La compensación de este ritual es que además de reencontrarnos con los que ya partieron en las familias abundará la comida, habrá alegría, unidad, tendrán relaciones armónicas con la naturaleza, habrá armonía en la familia, tendrán más proyección de vida en lo moral y en los valores.

Muchos critican el ritual del Çxaapuç y manifiestan que es un derroche, sin embargo, los invitamos a acompañarnos para que vean lo importante y gratificante que es recordar a los que se nos adelantaron en la partida.
Cabe resaltar la actitud de los mestizos que asisten a este ritual por que comparten con nosotros, lo hacen con mucho respeto y alegría.

"Con el permiso de los espíritus de la naturaleza los invitamos a participar del Çxaapuç, este Primero de Noviembre en las instalaciones del CECIDIC"

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